A un paso de hacer Historia

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Por @AlejoRzu de @Rumbo_Libertad

Fue la mañana del 7 de marzo de 2015 que se abrió por completo mi manera de ver la política en Venezuela.

Una (casi) inesperada reunión con un médico radiólogo que, expresó, haber sido parte de Súmate; donde explicó –en aquel momento- lo que me parecía una hipótesis de una traición de la MUD hacia nosotros: los opositores.

El sujeto que desarrolló toda esa idea que suponía tener una lógica y una razón casi inexplicable. Soy del tipo de hombre escéptico, como creo que debe ser. Un individuo completamente extraño estaba informándole a un grupo de personas (en las que obviamente me encontraba) que la MUD era parte de la dictadura, ergo una falsa oposición. ¿Recuerdan la Matrix? Así me sentía.

La cantidad de respaldos que mostraba con cada declaración anti-MUD era impresionante, me puso a dudar de todo lo que había creído desde que crecí. Al terminar esa reunión pública, algunos tuvimos la oportunidad de tener una más privada con él. Nos habló de la importancia que era alejarse del establishment, así le llamaba a “todo” (MUD-PSUV- CNE…), por consiguiente, votar era un acto lapidario para la Libertad. Mi escepticismo era gigante, debo admitirlo.

Ya en casa, junto a mis compañeros en la política, nos propusimos a corroborar todas y cada una de las palabras en su presentación… Y así fue: el doctor tenía razón en cada una de ellas. Hoy día no puedo describir lo que sentí.

La política me regaló dos compañeros que se volvieron amigos para convertirse en hermanos. Milton, Raúl y yo militábamos en un partido de corte abiertamente socialista. No dudamos ni un segundo en abandonarlo, recurriendo a todos los hechos de traición nombrados en la reunión.

Y así pasarían los meses: investigación, lectura, reuniones entre nosotros. Empezamos a hacer lo que nunca hicimos en el partido: formarnos. En lo personal, empecé a sentir cierta predilección por el liberalismo clásico, pero habían detalles que simplemente no me convencían del todo.

Llegó el mes de octubre de ese mismo año; un muy buen amigo nos invitó a una reunión “con unos panas de Caracas” en Barcelona para hablar de un proyecto “prometedor” para Venezuela. Ya eran 7 meses como ermitaño político y la invitación realmente emocionaba. De nosotros tres, sólo Milton y yo pudimos asistir.

Eduardo Bittar fue quien nos realizó esta invitación que, sin saberlo, cambiaría por completo mi vida.

Allá en Barcelona tuve el placer de conocer a dos grandes personas que valen lo que piensan. Roderick Navarro y Juan Carlos Apitz, un par de individuos que me enseñaron, entre otras cosas, que la política no es lo que han venido haciendo estos grotescos personajes que tantas veces llamamos políticos.

Durante el encuentro, presentaron a Venezuela Futura, un centro de formación política y cultural. La atención que llamó dentro de mí fue enorme, me emocionaba aprender la verdadera política.

Rescato una frase de Roderick: “No podemos hacer política sin antes conocerla”. Nunca la olvidé.

Mi ingreso a Venezuela Futura fue instantáneo.

El proceso de aprendizaje comenzó ipso facto, prácticamente todo lo que sé sobre política, filosofía y literatura lo he conocido dentro del think tank. Los profesores Edgardo y Cinzia Ricciuti han sido unos verdaderos mentores, completamente a la altura de la circunstancia. No obstante, tenemos la necesidad de cambiar a Venezuela, sabemos que lo haremos con la política, la idea era clara: debemos fundar un movimiento político.

Octubre de 2016, ya había transcurrido un año completo de formar parte del valioso equipo de Venezuela Futura. Había un encuentro preparado para todos los libertarios en San Cristóbal, estado Táchira. El Congreso Libertario-Liberal sería la cuna de la reacción más grande y genuina contra la dictadura, la unión de todas las rebeldías: Rumbo Libertad.

El movimiento que tiene la tarea más titánica que pueda existir en nuestra actualidad: vencer a la dictadura, es también casa de los hombres y mujeres más valientes de este país; que decidimos dejar todo por lo que más valor tiene para nosotros: la Libertad.

La foto de arriba fue tomada durante el Congreso, y refleja algo que para mí tiene muchísimo valor: fraternidad. Esa que es base de nuestra política, que nos identifica, que se vuelve parte de nosotros y que nos obliga a liberar a Venezuela de las garras de la maldad.

Hace dos años que mi consciencia es libre, y aquí estoy, a un paso de hacer historia…

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