Aprende a realizar un presupuesto personal y sin arruinarte en el intento

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Por: Carla Torreiro

“Hacer un presupuesto es decirle a nuestro dinero a dónde ir en vez de preguntarnos a dónde fue”

Cada uno de nosotros es responsable de nuestras finanzas personales. Con determinación, disciplina, constancia y con una buena actitud centrada en cumplir nuestras metas lograremos exitosamente una independencia financiera. Al establecer un presupuesto sabrás con claridad cuánto ganas, cuánto gastas, en qué gastas, cuánto ahorras, qué porcentaje destinar a tus gastos y hasta en cuánto tiempo lograrías tus metas planteadas. En este artículo presento dos propuestas de presupuesto básicos.

Ingresos

Antes de iniciar con el presupuesto sería de gran ayuda que lleves un control exacto y claro de tus ingresos y tipos de ingresos para que sepas cuánto puedes disponer. Están los ingresos mensuales, aquellos de cada mes, los que son fijos. Por ejemplo: tu sueldo o ingresos por trabajos paralelos o nocturnos. Luego están los ingresos extras, estos son los eventuales, que no son fijos. Por ejemplo: ingresos por algún trabajo freelance, aguinaldos, bonos, etc.

Primer esquema de presupuesto

Es conocido el esquema 50-30-20 para realizar tu presupuesto personal, sin embargo, presento una opción más ajustada para controlar mejor los gastos. El primer esquema es 25-5-10-10-30-20.

En primer lugar, se le asigna un 25% de tu salario para la vivienda. La vivienda tiende a ser el gasto más alto. Algunos expertos dicen que destinemos un tercio de nuestro salario a ella o hasta el 35%. No obstante, una buena recomendación es que reduzcas este gasto lo más que puedas, vivas sencillo y simple, y mejor utilices tu dinero para metas de ahorro o inversión. Si tu sueldo no te alcanza para cubrir tu vivienda con solo el 25% de él, entonces busca mudarte, conseguir un compañero o hasta dos para compartir gastos, pero será lo más inteligente y lo agradecerás en un futuro.

El siguiente 5% se destinará a los servicios básicos, que son el complemento de la vivienda. Los servicios del hogar son: luz, agua, gas, condominio o comunidad, estacionamiento, aseo, cable de televisión, internet, teléfono. Así como en el punto anterior, si no lo puedes cubrir con el 5% de sueldo, busca reducir estos gastos.

Se destinará un 10% de tu sueldo a la despensa o alimentación. Si bien es complicado ajustar el presupuesto a nuestra comida, es inteligente ajustarnos a él. No se trata de eliminar todos nuestros antojos, sino hacer compras inteligentes y consumir alimentos que nos hagan bien a nuestro cuerpo y a nuestro dinero. Consejos pueden ser: comprar alimentos de las líneas blancas de los supermercados, evaluar varios precios en varios sitios para comprar el más económico; evitar comprar alimentos por la marca, sino por su sabor o calidad; no comer por comer cualquier antojo, sino anticiparse y tener meriendas preparadas. Si llevamos la disciplina de gastar poco y comer bien a mediano plazo ya verás los beneficios.

Luego, 10% de tu sueldo para el transporte. La forma en la que nos movemos es vital ya que en desplazarnos se nos va tiempo y dinero. No importa cuál sea tu medio de transporte, sino que éste sea lo más eficiente en tiempo y barato en costo. Recomendaciones podrían ser: buscar un trabajo cerca de casa, usar transporte público, caminar, usar bicicleta, hacer equipos con compañeros de trabajo para ir juntos y dividir la gasolina, cualquier medida es válida. Considera también en este apartado la gasolina, que los vehículos requieren mantenimiento, que algún choque o accidente puede ocurrir. Si no puedes costear un mes de tu vehículo con el 10% de tu salario, entonces habría que considerarlo.

Siguiente punto: gastos por gusto, 30% del sueldo. Este punto es muy personal, una forma de definirlo es: todo lo que quieres hacer o comprar pero que realmente no es necesario. Aquí disponemos del dinero para viajes, salidas nocturnas, conciertos, clases, cursos, entretenimiento en general, inclusive suscripciones (cuidado con pagar suscripciones que no utilices); regalos, salidas a restaurantes o delivery (estas se pueden limitar a una vez a la semana o dos veces al mes, esto se ajustará a tu presupuesto). En fin, todo aquello “divertido” de la vida, pero atención… ¡es solo el 30% de tu salario! Gasta inteligentemente y planifica tus próximos meses de “diversión”.

Ahorro, para el ahorro destinaremos un 20%. Si realmente puedes ahorrar el 20% de tu salario significa que lo estás haciendo muy bien y que puedes lograr metas económicas. Si no es así, espero que seguir estas recomendaciones te ayuden a lograrlo. 

Un consejo especial de ahorro es ahorrar con un fin, con un plan establecido, no es lo mismo “ahorrar” que “ahorrar tanto porcentaje de dinero para el retiro o el fondo de emergencia” o “ahorrar 2000$ para las vacaciones familiares” o “ahorrar 1000$ para comprarme un… en febrero”. Establecer metas de ahorro específicas, con cantidades claras y tiempo estipulado hará que la meta sea alcanzable.

Así mismo, es importante tener en cuenta otros gastos extras, como por ejemplo las reparaciones en el hogar, una avería del carro, cursos, algún gasto de salud no cubierto por el seguro, etc. Hay gastos eventuales, que tal vez no sean fijos, pero son programados como las pólizas de seguros, los estudios superiores, entre otros.

Segundo esquema de presupuesto

Otra estructura para planificar nuestro presupuesto sería la de 50-20-20-10. En donde vamos a dedicar un 50% de nuestro salario para todas nuestras necesidades (vivienda, servicios, transporte); un 20% destinado al ahorro y pago de deudas; el siguiente 20% para las inversiones (compra de criptomonedas, acciones, bienes raíces, etc.) y solo un 10% para los gustos. Este tipo de esquema es especialmente útil para lograr metas más estrictas de inversión, que no las contempla el esquema anterior (saldrían del ahorro).

Al mantener unos gastos básicos y unos gustos bajos tendremos más posibilidades de ahorrar e invertir y construir un mejor futuro en donde nos sintamos complacidos con lo alcanzado.

Recomendaciones finales

Si has hecho todo el ejercicio de cuadrar tus ingresos y tus gastos o egresos para establecer tu presupuesto y los números no dan, al menos ya sabes por qué no lo logras. Evalúa cuáles son los gastos más elevados para reducirlos y busca tener más ingresos. No te desanimes al pensar que no lo puedes lograr, enfócate en hacer cambios inteligentes que te ayuden a lograrlo y mantenerlos con disciplina. Este presupuesto básico es un buen primer paso.

Busca reducir los gastos, pedir un aumento, incrementar tus horas de trabajo (si ganas por hora), conseguir trabajos extras, nocturnos; comenzar a generar ingresos pasivos por internet; emprender un negocio paralelo; sea lo que sea, mientras más temprano inicies, mejor para tu futuro.

Conoce tus ingresos y gastos, conócete bien para que sepas tus fortalezas y debilidades en temas de ahorro, inversión y gastos; edúcate en finanzas personales para llevar un mejor control y puedas vivir de forma organizada y a la vez con tus verdaderos límites. Este es apenas un primer paso para encontrar una mejor independencia financiera. ¿Llevas ya un presupuesto básico? ¿Sabes cuánto gastas y exactamente en qué?

El primer esquema se vería así:

25% Vivienda

5% Servicios del hogar

10% Despensa

10% Transporte

30% Gustos

20% Ahorro

El segundo esquema se vería así:

50% Vivienda, servicios, transporte

20% Ahorro y pago de deudas

20% Inversiones

10% gustos

Por: Carla Torreiro Rondón
Licenciada en Idiomas Modernos, Docente y Traductora. Investigadora de las criptomonedas, la tecnología blockchain y las finanzas personales.

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