Constelaciones de satélites que darán Internet a todo el mundo: una realidad

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Las empresas SpaceX y OneWeb afirman que pueden dar conexión de banda ancha en cada centímetro del planeta mediante megaconstelaciones de miles de satélites  que transmitan la señal desde el espacio a terminales de internet para proporcionárselo a mas de 3.500 millones de personas en todo el mundo que aun no tienen acceso.

Si los terminales tienen una vista clara del cielo, podrían ofrecer internet a cualquier dispositivo cercano. En esta década,  la compañía SpaceX quiere enviar a la órbita terrestre mas de 4 veces mas satélites de los que se han enviado al espacio desde el lanzamiento del Sputnik en 1957.

Construir satélites más pequeños y lanzarlos de forma más económica ha permitido tejer las megaconsteaciones satelitales. Durante la era del transbordador espacial, lanzar un satélite al espacio costaba casi 51.000 euros por cada kilo de peso. Por lo tanto, enviar al espacio un pequeño satélite de comunicaciones de cuatro toneladas podía costar cerca de 200.000 millones de euros.

Actualmente un satélite Starlink de SpaceX pesa menos de 250 kilogramos. Su construcción reutilizable y la fabricación más barata facilitan colocar docenas de ellos en el mismo cohete, lo que a su vez reduce el coste de lanzamiento. Un lanzamiento en un Falcon 9 de SpaceX ahora cuesta alrededor de 5.000 euros por cada kilo.

Los primeros 120 satélites Starlink se se lanzaron el año pasado y la compañía planea seguir lanzando grupos de 60 satélites cada dos semanas a lo largo de todo 2020. A finales de este año, la empresa OneWeb plantea tener otros 600 satélites en orbita. Pronto podremos ver miles de satélites colaborando para proporcionar acceso a internet incluso a las poblaciones más pobres y remotas del planeta.

Algunos investigadores están escépticos porque temen que  estos objetos alteren la investigación astronómica. Peor aún es la posibilidad de choque entre satélites que dé lugar a una reacción en cadena catastrófica que acabe con millones de piezas de basura espacial. Recientemente, un satélite Starlink y un satélite meteorológico de la Agencia Espacial Europea (ESA) estuvieron a punto de chocar. Aunque no pasó nada, el suceso fue un impactante aviso de que el mundo no está preparado para manejar tanto tráfico orbital. Lo que ocurra con estas megaconstelaciones en esta década definirá el futuro del espacio orbital.

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