El Gobierno debe abrir el canal humanitario

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Reinaldo Escala, Director de la Casa Hogar Carmen José, quien ha consagrado su vida a la atención  de las poblaciones más indefensas clama por la apertura del canal humanitario para que lleguen a Venezuela alimentos y medicinas para atender a los niños y ancianos. Pide al Ejecutivo hacerlo por humanidad y conciencia social.

En Venezuela, un país afectado por todas las crisis posibles, envejecer da miedo. No sabemos lo que nos espera. No tenemos herramientas para afrontar una vejez digna. Mucho menos si nos enfermamos porque no hay medicinas ni insumos en los hospitales.  Tampoco contamos con el favor de políticas públicas que podrían favorecer a los viejitos, quienes en la plenitud de sus facultades, levantaron familia, vieron crecer hijos, nietos y trabajaron por Venezuela con su mayor dedicación.

El abandono es tal, que la pensión de la que gozan algunos adultos mayores es vista por el Estado como un favor, una dádiva cuando la gran verdad es que la pensión alimenticia es un derecho adquirido por haber tenido una vida productiva y generadora de bienestar y progreso para el país.

Reinaldo Escala es del criterio de que la única salida que ve para solventar, en parte, esta situación es admitir la crisis humanitaria.  Abrir un canal para que entren alimentos y medicinas nos permitiría  ver a nuestros ancianos felices y dignos.

Un caso de amor y sensibilidad

Escala es director de la Casa Hogar Carmen José. Abandonó el ejercicio de la profesión de abogado en la banca para dedicarse al cuido de su abuela, quien había sido diagnosticada de Alzheimer. “Fui criado por mis abuelos y cuando supimos el  padecimiento de mi abuela Carmen, yo solo tenía 14 años. Duró 18 años con la enfermedad”.

Luego de fallecer sus abuelos, Escala se dedicó a atender a los ancianos en la casa hogar, que fundó con su abuela en vida, ubicada en Bello Monte, Caracas. A pesar de las adversidades, lucha por brindarles calidad de vida a las ancianas que allí residen. “Aquí se admiten abuelas con deterioro neurocognitivo en distintos grados hasta llegar al Alzheimer. A personas lúcidas no las recibimos porque pueden ser afectadas por el resto”.

La Casa Hogar Carmen José tiene una capacidad para 10 personas, por ahora, motivado a las dificultades para conseguir alimentos y medicinas. Ha tenido que hacer largas colas para comprar alimentos. También los obtiene en el Mercado Mayor de Coche y en un mercadito cercano.  “Nos hemos planteado lograr apoyos de la empresa privada, pero ya sabemos la situación grave por la que atraviesan. No hay producción suficiente”.

En cuanto a las medicinas, el vía crucis es parecido. “En este caso, la Fundación Acción Solidaria, que dirige Feliciano Reyna nos ayuda. También los familiares apoyan en la consecución de medicamentos. Pero no siempre puede ser así”.  

Son muchas las medicinas que requiere para suministrarla a sus viejitas en el día a día. Pide que cualquier persona o institución que pueda colaborar con la Casa Hogar Carmen José será bienvenida y estarán contribuyendo con el bienestar de los ancianos. Entre las más necesitadas se encuentran: Ebixa, Exelon, Quietiapina, Risperidona, Antihipertensivos.

Este hombre, en la plenitud de sus 40 años ha consagrado su vida a la atención de las viejitas, siempre con su abuela Carmen y su abuelo José en la mente. Recuerda que a través del artículo 80 de la Constitución “El Estado garantizará a los ancianos y ancianas el pleno ejercicio de sus derechos y garantías”.  

También hay una Ley de Seguridad Social que los ampara. “Esto se ha convertido en letra muerta. Ya que no cumplen con este articulado legal vigente, por razones de humanidad y conciencia social, tienen que abrir un canal humanitario para atender a nuestros abuelos. Se nos están muriendo en los hospitales por falta de alimentos y medicamentos. Y es por ello que envejecer en Venezuela es una tragedia. La vejez es triste e indigna”, concluye.

Más información: Facebook: Hogar Carmen José. Twitter e Instagram: @HogarCarmenJose

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