La cura del Sida está cerca gracias a la manipulación genética

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Imagen obtenida por microscopía electrónica, en la que se observa a virus del VIH infectando a células T

Desde hace décadas la palabra SIDA es indicadora de una de las enfermedades más temibles de las que los seres humanos hemos oído hablar. A pesar de los avances alcanzados hasta la fecha, a día de hoy, todavía no tenemos un remedio completamente efectivo contra este síndrome. Podemos remitir y controlar la enfermedad, pero no podemos curarla. Aunque eso podría cambiar en breve gracias a una de las herramientas más potentes de los últimos tiempos: el sistema CRISPR, las tijeras genéticas.

Un reciente estudio de la Escuela de Medicina Lewis Katz, en la Temple University de Pittsburgh, ha mostrado que se puede “escindir”, lo que equivale a eliminar de la célula infectada, el VIH y su proceso de replicación (reproducción). Lo más impresionante de este hecho es que además lo han conseguido en animales vivos y con células inmunológicas humanas.

Estos modelos animales traen importantes promesas y oportunidades de cura en células humanas. Y el resultado, explica el estudio, es espectacular, ya que elimina casi por completo la presencia del virus además de destruir su capacidad replicadora. Por tanto, lo inutiliza, curando al paciente.

El VIH es un lentivirus, un tipo de retrovirus que se replica infectando a las células de nuestro sistema de defensa inmunológico. Al reproducirse, las células mueren, liberando millones y millones de nuevos virus que infectan a más células. Sin células del sistema inmune nuestro cuerpo es vulnerable a todo tipo de infecciones, que se pueden volver letales. En este proceso de replicación “dirigen” el proceso los genes del propio virus. Este da instrucciones para que su propio genoma, el material genético del virus, se integre en el de la célula que está infectando. La célula, entonces, copia dicho gen como si fuera un gen suyo y propio. Pero claro, el resultado es un nuevo virus, grosso modo.

Lo que han conseguido los investigadores es, precisamente, cortar este proceso gracias a la herramienta de edición genética, el sistema CRISPR/Cas. El genoma vírico que indica qué partes deben copiarse (y que consisten en el virus, concretamente) es escindido y no puede replicarse. De esta manera, el estudio muestra una eficiencia de la escisión de hasta el 95% del virus presente en el cuerpo de los ratones usados como modelo. Pero además, los investigadores han empleado ratones “humanizados”, es decir, ratones a los que se les sustituyó su sistema inmune por células inmunes humanas. De esta manera el modelo es más parecido al humano, dando aún más esperanzas a esta técnica.

Fuente: Hipertextual

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