Para Donald Trump, los países europeos, aliados históricos de EE.UU, ahora son sus “enemigos”

0
172
BTCClicks.com Banner

Donald Trump continúa con sus polémicas declaraciones que avivan aún más la guerra comercial emprendida con China y la Unión Europea en los últimos meses. Y es que el magnate y presidente de los Estados Unidos considera que la Unión Europea, cuyos países han sido desde finales de la segunda guerra mundial sus principales aliados, ahora son enemigos de la gran nación del norte.

“Bueno, creo que tenemos muchos enemigos. Considero que la Unión Europea es un enemigo, lo que nos hacen en el comercio. No lo pensarías sobre la Unión Europea, pero es un enemigo”, señaló Trump en una entrevista con la cadena estadounidense CBS desde su club de golf en Turnberry (Escocia, Reino Unido).

En ese sentido, Trump insiste en que Europa se ha aprovechado a nivel comercial e incluso militar de los Estados Unidos por décadas, desde la integración en la Otan.

Para Trump, muchos de estos países no pusieron de su parte y le dieron toda la carga del mantenimiento de occidente a EE.UU. No obstante, el magnate presumió que desde que inició su administración, y sobre todo, desde la última reunión de la Otan, el resto de países de la organización reafirmaron sus compromisos y prometen aumentar el gasto militar.

“Amo a esos países (los de la UE). Respeto a los líderes de esos países. Pero, en un sentido comercial, realmente se han aprovechado de nosotros, y muchos de esos países están en la OTAN y no estaban pagando su parte”, criticó.

Sin embargo, se desmarcó un poco de la opinión generalizada que ve en China y Rusia los principales enemigos de Estados Unidos. Para Trump, el gobierno de Putin y el gigante asiático “no son malos, sino competitivos”, siendo en el caso de China, solo un rival económico.

Recordemos que este 16 de julio, Trump se reunirá con Putín en Finlandia para intentar llegar a acuerdos en relación a la guerra en Siria, el conflicto en Ucrania, el apoyo de Rusia al gobierno de Maduro, entre otros.

El punto más conflictivo, pero ineludible, del orden del día es el de la presunta interferencia rusa en las presidenciales de 2016, asunto que ha escalado a una nueva dimensión después de que el fiscal especial estadounidense Robert Mueller acusase a doce agentes de la inteligencia rusa del supuesto robo y difusión de datos electrónicos de la campaña de la candidata Hillary Clinton.

Este año ha sido bastante movido para el mandatario. A la guerra comercial iniciada a principios de año con China, y luego incrementada cuando en junio decidió colocar aranceles al aluminio, acero, y productos derivados de estos materiales provenientes de los países del G7, se le suma las crecientes tensiones con Rusia, muy distintas al año relativamente “amigable” que tuvieron ambas potencias en 2017. Hasta ahora, el mayor éxito a nivel internacional de este año fue llevar a la mesa de negociaciones a Kim Jong Un.

Comentarios

No hay comentarios

Dejar respuesta