París huele a lacrimógena: Conozca como y por qué nacieron los “Chalecos Amarillos”

0
247
BTCClicks.com Banner

A mediados de octubre, Jacline Mouraud, una modesta compositora francesa de 51 años, publicó un video en su facebook en el cual llama a Macron a que deje de abusar de los conductores franceses debido a los altos precios de los combustibles. Este video en pocas horas se viraliza, en las redes sociales, y muchos franceses apoyan la petición.

De hecho, hace algunos meses, Priscillia Ludosky, una mujer de clase media de 32 años, que depende de su automóvil para trabajar, al igual que millones de franceses, había lanzado una petición de firmas online para hacerle llegar al presidente Emmanuel Macron, un llamado a que bajara los impuestos de los combustibles, los cuales iban a aumentar para principios de 2019.

Estos dos sucesos son el origen de las fuertes protestas que ha vivido Francia en los últimos días protagonizadas por los “chalecos amarillos” símbolo en homenaje a los conductores que deben usar esta prenda.

A pesar de varias acusaciones de que las manifestaciones son promovidas por la ultra-derecha, el movimiento no tiene caras visibles, y surgió espontáneamente a través de las redes sociales.

El sábado 17 de noviembre, 300 mil personas salieron a las calles de París para solicitar el retiro de los impuestos ya mencionados. Como sabemos, cuando los franceses salen a protestar, lo hacen con ganas. Ese mismo día ya hubo un fallecido, más de 200 heridos y cientos de arrestos.

Esta jornada se ha repetido todos los fines de semana, cada vez con más violencia, tanto de los manifestantes, como de las propias Fuerzas de Seguridad. Y es que a pesar que esta ola de molestia inició debido al precio de los combustibles, la protesta ha mutado y se ha desbordado el descontento con la política en general de Francia. Más de 2000 detenidos y una París caótica lo demuestran.

A principios de este mes, Macron anunció que la ley para subir los impuestos al diesel y resto de combustibles iba a ser reformulada, junto a otros anuncios relacionados con la congelación de precios de los servicios públicos, pero los manifestantes no prestaron atención al anuncio, y han continuado con las protestas, a tal punto que Macron se encuentra contra las cuerdas y ya varios entes han exigido su renuncia.

Las protestas ya se han extendido por todo el país: “Disparos de gases lacrimógenos, coches incendiados, barricadas en llamas y comercios desvalijados en París, disturbios y saqueos en Burdeos, Toulouse (ambas en el suroeste), Nantes (oeste) y Marsella (sureste), y bloqueos de carreteras en todo el país.”, indica AFP.

En Bélgica, se ha pretendido imitar a los chalecos amarillos. En días pasados, un grupo de manifestantes intentó entrar a varios edificios de la Unión Europea.

Los especialistas aseguran que estas protestas son una reacción de la clase media francesa y europea, que se ha sentido abandonada durante años debido a la pérdida general del poder adquisitivo del ciudadano promedio. Por ello, aprovechando la polémica sobre los combustibles, han decidido salir para mostrar que existen, y que son el corazón de Francia.

Sin embargo, hay que destacar que muchos franceses también están en contra de las manifestaciones, las cuales han dejado muchos daños materiales y han evitado la normal dinámica laboral del país.

Este lunes se esperan otros anuncios del gobierno de Macron para intentar detener las duras protestas, sin embargo, la colera ya está desatada. ¿Podrá Macron aguantar sus peores momentos como Presidente de la legendaria nación francesa, o el pueblo francés le cortará la cabeza en la guillotina moderna?

Mientras tanto, París huele a lacrimógena.

Por: Samir Amador.

Comentarios

No hay comentarios

Dejar respuesta