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En los últimos días Venezuela ha regresado a un estado de protestas que tiene muchas aristas y parece degenerar en una situación de violencia en todo el país, con nuevos episodios que no se vieron en el 2014. Durante el año 2013 y 2014 se dieron eventos en Ucrania que coincidieron con los de Venezuela. Muchas comparaciones se hicieron desde entonces, pero es necesario conocer un poco más de aquellas situaciones, tanto como para aprender, como para comparar los resultados y las diferencias de ambos procesos.

Es importante destacar que no se busca, con esto, hacer una crítica para disminuir una determinada lucha, todas las formas de protesta y defensa son válidas mientras concuerden con su momento histórico. 

Las protestas de Maidán 

En Ucrania, el malestar existente con respecto al gobierno de Yanukóvich y el acuerdo con Rusia, la unión aduanera Euroasiática, se fue transformando en acciones de calle que centró los ojos de muchos medios sobre ellos. La plaza de Maidán, símbolo de la vida política de Ucrania, se transformó en el punto de concentración de la oposición ucraniana.

A medida que transcurrían los hechos, grupos nacionalistas como Pravyi Sektor, Svoboda, y las brigadas de autodefensa, fueron tomando el frente de la lucha ucraniana y la organización de la lucha en la calle. El sentimiento antiruso se replegó entre los ucranianos llegando no solo a los nacionalistas sino también a los liberales. El ayuntamiento se convirtió en el cuartel general del partido Svoboda.

Por un lado se pedía la salida de Yanukóvich, mientras por el otro, la propaganda rusa acusaba a la opocisión ucraniana de Fascista y Neo Nazi. Las brigadas de autodefensa fueron el centro que mantuvo la comunicación entre los distintos grupos nacionalistas donde Pravyi Sektor tomó gran protagonismo. Organizaron la plaza de Maidán con cierta disciplina militar, aunque seguían siendo protestas callejeras. Se armaron con bates, molotov, piedras, así como fortificaron la plaza con vigas, estructuras metálicas, cauchos, sacos y basura, rociados con agua para que se congelaran,  era un enfrentamiento total contra el gobierno. También participaban los de tercera edad y los más pequeños, quienes apoyaban en la fortificación de las estructuras, creaban cadenas de trabajo y mantenían un nivel de organización y comunicación que permitía la efectividad.

La policía usaba balas de goma al inicio, pero la situación se fue recrudeciendo. Empezaron a usar balas reales, degenerando en la masacre de Maidán, donde amanecieron muertas 88 personas. En plena plaza se hicieron las procesiones y se sentían el deseo de venganza por los caídos. Hubo el momento en que el enfrentamiento se dio con armas de fuego contra armas de fuego.

Luego de esta presión, Yanukóvich abandona el país, pero no por el hecho de que su vida corriera peligro. El partido se estaba desmoronando, los desaciertos y los enfrentamientos constantes se fueron de control, así que antes de que empeorara y fuese juzgado, decidió irse del país. 

Esto corresponde a una parte de la historia que luego se transformó en la penetración militar rusa sobre el este de Ucrania, sobre todo en Crimea, zonas de origen étnico rusa, que se transformaron en el frente contra los nacionalistas ucranianos.

Venezuela y la lucha contra el comunismo 

La nación caribeña, desde hace 18 años, se encuentra bajo un régimen comunista, iniciado por el difunto presidente Hugo Chávez. Su sucesor, Nicolás Maduro, recibió un país en crisis, con el final de una bonanza petrolera que permitía solapar la corrupción y subsidiar a los sectores menos favorecidos. Los actores políticos del país se reunieron en dos frentes, el de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que representa a la oposición; y el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que representa al partido de gobierno. Ambos son coaliciones de partidos de izquierda, tanto comunistas, como social demócratas, progresistas, socialcristianos, entre otros.

En el año 2014, el dirigente socialdemócrata, Leopoldo López, perteneciente al partido Voluntad Popular, homónimo del partido revolucionario ruso de finales del siglo XIX, quien estaba inhabilitado políticamente, hizo un llamado de calle que ocasionó enfrentamientos entre aquellos que se oponen al gobierno de Nicolás Maduro y las fuerzas policiales y la guardia nacional. La oposición se había mantenido en protesta en la Plaza Francia, o Plaza de Altamira, ubicada en una zona de la ciudad donde residen gran número de personas descontentas con el gobierno.

Bajo una acusación de culpabilidad por los hechos violentos, Leopoldo López se entrega a la justicia del PSUV y hasta hoy sigue preso. Capriles Radonski, principal líder de la MUD, y perteneciente al partido progresista, Primera Justicia, en el que estuvo junto a López en sus inicios, y se enfrentó a Nicolás Maduro en las últimas elecciones presidenciales, obteniendo resultados adversos, los cuales denunció como fraude. Al no ganar, se lanzó como Gobernador del Estado Miranda, con el mismo sistema electoral, para la cual quedó electo. Recientemente fue inhabilitado durante quince años por una acusación de haber estado implicado en el caso de Odebrecht, donde presuntamente recibió 3 millones de dólares por soborno, , resintiendo el liderazgo de la Mesa de la Unidad. En el caso Odebrecht también sale Hugo Chávez quien recibió 35 millones de dólares para su última campaña.

Ante este escenario, hay varios puntos en las protestas de Venezuela que hacen denotar grandes diferencias entre lo que ocurrió en Ucrania y lo que ocurre en Venezuela.

  • No se trata de un conflicto realmente ideológico entre dos partidos, ya que en el país no existe claridad ideológica en la población y casi la totalidad de los partidos son de tendencia socialista. Las acusaciones de parte del gobierno, que llama derecha a sus opositores, solo busca crear una rivalidad ideológica en el discurso y crear un lenguaje común entre sus seguidores, pero difieren con la realidad.
  • Las protestas han sido principalmente pacíficas, aunque han existido pequeños grupos radicales.
  • Dentro de la Mesa de la Unidad existen grandes diferencias e intereses que hacen que las movilizaciones no tengan una organización clara, creando decepción y malestar al no conocerse los objetivos, ni obtener resultados positivos.
  • En Ucrania fueron los grupos nacionalistas y liberales quienes tomaron el control del discurso, mientras que en Venezuela los nacionalistas y liberales suelen ser dejados de lado por los medios de difusión existentes, ya que suelen estar bajo el control de quienes militan dentro de las coaliciones MUD/PSUV.
  • La plaza Altamira, donde se dieron muchos de los enfrentamientos del 2014, no tuvo la fortificación de la plaza de Maidán ni había un poder político fuerte que lo respaldara.
  • La oposición le ha dado tiempo al gobierno para prepararse y adelantarse a los acontecimientos, a pesar de las grandes fragmentaciones internas del PSUV.
  • Las retricciones legales sobre el porte de arma impiden que los ciudadanos tengan armamento para poder proteger su hogar, sus vidas y la de sus familias, por lo que cualquier enfrentamiento armado contra las fuerzas del gobierno sería adverso.
  • El discurso de ambos partidos sobre la paz y la democracia dejan un mensaje confuso en un país que está viviendo una guerra civil enmascarada desde hace varios años. El PSUV tiene aquí ventaja, al llamar a su gente a dar la vida por la revolución, mientras que la oposición los llama a no caer en la violencia. Una posición timorata ante una postura tan agresiva puede ser mortal en una situación de protesta.
  • Bajo la doctrina de la paz, realizan actividades de protestas donde juegan, se acuestan, se toman fotos, bailan, entre otras cosas, que hace que el gobierno no vea como una verdadera amenaza las acciones de calle.
  • La mayoría de las protestas se han dado por motivos electorales, a pesar de que la oposición afirma desconfiar en el Consejo Nacional Electoral (CNE) por estar, mayoritariamente, bajo el control del PSUV, siguen participando y buscando que las diferencias se resuelvan en elecciones.
  • Desde hace varias generaciones los venezolanos no practican el servicio militar, sino de forma voluntaria, esto se traduce en que la mayoría de los protestantes no tengan conocimiento alguno de defensa y estrategia de combate. Incluso si la protesta es pacífica la disciplina, la estrategia, la comunicación y la convicción es necesaria para lograr los objetivos. En Ucrania, aunque fue reactivado el servicio posterior a las protestas, es posible que el servicio voluntario haya sido tomado más en cuenta.

  • Durante el 2017 quienes han enfrentado con mayor éxito a las fuerzas del orden son los grupos armados de forma ilegal que viven en las zonas de bajos recursos, posiblemente, más por reacción, que por tener un norte en sus acciones. Paradójicamente, estos son los mismos grupos que el gobierno contaba a su favor.
  • El gobierno tiene grupos armados, mercenarios, que hacen el trabajo sucio que no pueden hacer los policías y los guardias nacionales.
  • A pesar de ser un país instaurado como República, no hay conciencia de ciudadanía y del deber. Un gran número de la población migró por las difíciles condiciones de vida, dejando en manos de otros el futuro del país. Otros tratan de intervenir, apoyar y siguen interesados en todo cuanto acontece, pero no saben como aportar desde sus capacidades y condiciones.
  • Las protestas del 2017 buscan elecciones, sí, elecciones con el CNE en el que no confían.
  • El conflicto en Ucrania fue abiertamente antiruso, y practicamente internacional, mientras que en Venezuela, a pesar de que es conocido a voces que el PSUV está dirigido desde Cuba y que los cubanos se encuentran infiltrados en las fuerzas militares, sigue mostrándose como un conflicto interno.

Estos son tan solo algunos puntos que diferencian, en gran parte, los hechos de Venezuela con los de Ucrania.  No solo hay condiciones geográficas y culturales diferentes, también ideológicas. Es importante tomar aprendizaje de las experiencias tanto propias como foráneas para entender lo que ocurre y el resultado de las acciones que toman los gobiernos y sus oposiciones. Si en Venezuela no se toman medidas adecuadas a tiempo y dentro del contexto histórico en que se vive, el futuro es menos alentador que el presente. La infiltración total de las Fuerzas Armadas por cubanos haría tener un ejército forajido dentro del territorio cuya lealtad está fuera de las fronteras venezolanas; las nuevas generaciones serán más débiles y estarán menos preparadas para confrontar los conflictos futuros; la pérdida de la identidad será cada vez mayor y con ello la pérdida por el amor propio.

Bajo estas condiciones, Venezuela necesita cortar el «nudo gordiano», como lo haría Alejandro Magno en aquel relato en que en vez de desatar el nudo decidió cortarlo para acabar con el problema inmediatamente. Para esto es necesario que los venezolanos dejen el rumbo de las facciones y tomen uno en común, la lucha por el país y no por las cuotas de poder de los partidos imperantes; que se organicen en torno a objetivos y manejen un lenguaje propio que no sea permeado fácilmente por las matrices de opinión que buscan desvirtuar sus objetivos. No se trata de promover la violencia, sino de tener una determinada convicción en las acciones, saber el porqué de las decisiones y el cómo lograrlas. De no ser así, la República de Venezuela podría estar destinada a su desaparición o la sumisión a una potencia extranjera, que es igual a la pérdida de libertad o a la pérdida del valor más grande que puede tener una cultura, el poder de decidir su destino. 

 

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